La intolerancia a la lactosa no implica eliminar los lácteos

José se prepara un café con leche a media mañana, un placer para muchos, pero todo un suplicio para él. A los pocos minutos comienzan las molestias, “no me ha sentado bien”, dice con las manos en el vientre y una cara de resignación. En ocasiones, todo queda en un simple dolor de estómago o flatulencias. En otras, el malestar va ligado a diarrea o vómitos.

Si te ha pasado o conoces a alguien que pasa por algo similar, tal vez sea momento de preguntarse ¿Cómo saber si soy intolerante a la lactosa?

Los síntomas de la intolerancia a la lactosa pueden ser desde leves a severos dependiendo de cada persona, todo depende de la cantidad de productos lácteos que consumas y que puedes tolerar.

Los síntomas de la intolerancia a la lactosa se presentan 30 minutos o dos horas después de que las personas ingieren algún tipo de lácteo.

¿Por qué se presenta la intolerancia a la lactosa?

El intestino delgado produce una enzima llamada lactasa que se usa para digerir y absorber la lactosa, un azúcar que se encuentra en la leche y los productos lácteos. Si una persona tiene una baja producción de lactasa, no puede digerir y/o absorber adecuadamente la lactosa de los lácteos, por lo que la dirige al intestino grueso, donde se convierte en líquidos y gases.

Algunas personas pueden superar el malestar si modifican su alimentación o limitan la ingesta de leche, yogur, quesos y crema. El secreto está en que identifiques el nivel que tienes de intolerancia a la lactosa con ayuda de un especialista.

¿Cuáles son los beneficios de consumir leche deslactosada?

– Disminuye o elimina los síntomas de quienes padecen intolerancia a la lactosa.

– Si los síntomas son generados por el consumo de leche, disminuye o elimina los síntomas del colon irritable.

– Mantiene una ingesta equilibrada de calcio y otros nutrientes importantes en el organismo de quienes padecen intolerancia al azúcar de la leche y en personas de edad avanzada.

– También se presenta en variedades de acuerdo a la necesidad de cada persona: entera, descremada y semi-descremada.

– Puede usarse sin problemas para cocinar todas las recetas que requieran leche tradicional, pudiendo ser consumidas por quienes padecen problemas de intolerancia digestiva a lácteos.

– Debido a que en el proceso de elaboración, la leche deslactosada pierde la mayor parte de sus grasas, se convierte en una muy buena alternativa porque ayuda a bajar de peso.

– Uno de los principales nutrientes de la leche sin lactosa es el calcio, la vitamina C y el fósforo, por eso consumirla es importante para mantener vigentes nuestros huesos.

 

Fuente: http://www.salud180.com/salud-dia-a-dia/como-saber-si-soy-intolerante-a-la-lactosa